✌️Agua en Cuba: más que líquido.【Su uso en el lenguaje del cubano】
agua en cuba

Agua pa aquí, agua pa allá

La práctica cotidiana y la experiencia milenaria de los humanos, acumulada siglo tras siglo, ha demostrado el valor insustituible del agua para la vida. Tal vez, los hombres de otras épocas lo comprendieron mejor que nosotros, y por eso la palabra agua se fue mezclando en múltiples expresiones de la vida humana… Y así, el agua en Cuba no es sólo ese preciado líquido, sino que seguimos empleando una y otra vez frases como AGUA DE COCO, MELON DE AGUA, AGUA DE ARROZ… Y hasta AGUA DE COLONIA

Los cubanos no escapamos a este empleo de la palabra agua en el día a día, incluso hasta hemos aportado otros matices significativos, nacidos de diferentes y variadas situaciones que nuestra realidad impone. Así para nosotros existe el AGUA RECICLADA que no es otra que aquella que, aunque ya ha sido empleada para otros fines, puede utilizarse nuevamente.

Creo que las aguas recicladas más conocidas son las que se usan en el lavado de la ropa y del arroz, que sirven después para la limpieza de los pisos y el servicio sanitario (la primera) o para ser utilizada en el riego de las plantas (la segunda).

Los diccionarios hablan de Aguas residuales, para distinguir al agua que se ha empleado en un proceso industrial o la que se utiliza en el lavado de la ropa, porque en ambos casos conservan sustancias disueltas o materiales en suspensión. Sin embargo, de AGUA RECICLADA, nada, así que al parecer es una expresión cubana nacida por la necesidad de sobreponerse a los rigores que la naturaleza nos impone.

Agua en Cuba: de preciado líquido al cubaneo diario

En Cuba, entre chóferes siempre han existido señas y contraseñas. Una de ellas es ¡Agua! con lo cual indican la cercana presencia de alguna autoridad del tránsito. Tal vez la exclamación esté relacionada con la frase: ¡Agua va! que antiguamente se empleaba mientras se hacia la limpieza en una casa de altos, porque entonces era frecuente que se arrojaran a la calle, desde balcones y ventanas altas, las aguas sucias y otros desechos.

¡Agua va! era la advertencia a los transeúntes para que se apartaran del lugar y buscaran un sitio seguro. Tal vez de aquella húmeda advertencia, haya nacido el uso de ¡Agua! entre los chóferes, también como advertencia.

En la manera de hablar de los cubanos existen otras numerosas expresiones que emplean agua, así a un café desagradable, insípido o insustancial los cubanos le llamamos AGUA DE JERINGA. Para nosotros estar ENTRE DOS AGUAS, significa estar perplejo, confuso, con dudas. Y si escuchamos AGUA MALA, este sin dudas es un cubanismo con el que designamos la medusa.

Para los isleños de este caimán dormido, sobre el mar de las Antillas (y tal vez precisamente por esa circunstancia del agua por todas partes), el agua ha inspirado a varios compositores, pero tal vez la más tarareada sea esa que se dejó escuchar hace unos cuantos años atrás: AGUA QUE CAE DEL CIELO, AHOGA MI DESCONSUELO, AGUA PA AQUÍ AGUA PA ALLÁ, en evidente alusión a esa que calma y limpia las penas de amor.